Para acompañar la comida, el postre o simplemente con una tabla de quesos canarios, el vino de Tenerife es la mejor elección. Blancos, rosados o tintos, todos llevan en su sabor el clima y la particular geología de la Isla. Un centenar de bodegas ofrecen en Tenerife la oportunidad de tomar una buena copa de vino en un entorno privilegiado, ya sea en sus propias instalaciones o en los restaurantes en los que se ofrece su producto.
Desde hace siglos la vid es también uno de los principales cultivos de la Isla. La viña llegó a Tenerife con los primeros europeos en el siglo XV, y desde entonces se ha convertido en una parte indispensable de su agricultura. El cuidado de una producción que ha implantado modernas técnicas respetuosas con el medioambiente, y que a la vez mantiene métodos tradicionales especialmente en la recogida de la uva, realizada con especial mimo, producen unos vinos de aromas y sabores especiales que son el acompañante ideal para los platos de la cocina tinerfeña. Se trata de unas elaboraciones de gran tipicidad, resultado del carácter volcánico y atlántico de Tenerife.